5 de noviembre de 2022
Por Irati García Quiropráctica · Barcelona College of Chiropractic · miembro AEQ
¿Las subluxaciones duelen?
Las subluxaciones no siempre duelen. Para la quiropráctica el dolor no es el único indicador para valorar una subluxación: es solo una de las muchas señales que emite el sistema nervioso, y rara vez la primera en aparecer.
Pensemos por un momento: muchas alteraciones del cuerpo avanzan durante tiempo sin dar síntomas evidentes, y solo se manifiestan en estadios más avanzados. Con la columna y el sistema nervioso ocurre algo parecido.
Es decir, cuando el cuerpo pasa mucho tiempo con interferencias en el sistema nervioso, estas pueden afectar a su funcionamiento y, con el tiempo, aparecer desequilibrios que el cuerpo acaba expresando de distintas maneras.
Como ya sabemos, una subluxación se relaciona con el estrés químico (contaminación, mala alimentación, productos químicos), físico (caídas, malas posturas, lesiones) y emocional (miedo, tensiones, frustración).
¿Y quién no está constantemente expuesto a estos factores?
Desde el nacimiento hasta nuestro agitado día a día convivimos con ellos; son parte de la vida. Sin embargo, tenemos la libertad y la responsabilidad de reducir sus efectos llevando estilos de vida saludables, en los que la quiropráctica juega un papel importante.
Si las subluxaciones no siempre duelen… ¿cómo sé si tengo alguna?
Buena pregunta, y para eso estamos nosotros:
- Utilizamos técnicas específicas para valorar si hay interferencias en tu sistema nervioso.
- Usamos varias herramientas que nos ayudan a entender el estado de tu funcionamiento.
La valoración se fija en cómo funcionas y no solo en cómo te sientes, porque los síntomas, agradables o no, no siempre son buenos indicadores de salud. Es algo que a todos nos conviene aprender.
«Mis dolencias me llevaron hasta El Árbol de la Vida después de pasar por muchos profesionales. Aquí comencé a cuidarme desde dentro, con transparencia, tomé conciencia y el bienestar se instaló en mi vida. Encontré un oasis dentro de mi estresante día a día.» — Rebeca Hidalgo